RODRIGO MARTÍNEZ ARANGO
RODRIGO MARTÍNEZ ARANGO

Tres personas muertas y por lo menos tres más heridas dejó como saldo el accidente de un bus de la empresa Hatoviejo, del municipio de Bello, que se quedó sin frenos en una de las lomas del barrio París de este municipio del norte del Valle de Aburrá.

Testigos indicaron que el conductor perdió el control del vehículo en el descenso de la Carera 73 con la calle 20 E. En el trayecto chocó contra otros tres carros y una moto, antes de impactar contra una tienda en la que departían varias personas. 

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En el trágico hecho perdieron la vida un niño de 14 años, que le ayudaba al dueño de la tienda, y dos clientes del mismo establecimiento. Con heridas fueron remitidos a centros asistenciales otro cliente más y dos pasajeros que viajaban en el vehículo.

La jefatura de los Bomberos de Bello informó que estaban verificando en centros asistenciales el número de heridos porque podría estar entre cuatro a seis personas.

Unidades del Cuerpo de Bomberos y autoridades del municipio de Bello atendieron la emergencia en esta zona de la ciudad que se registró pasadas las 8:00 de la noche de este domingo.

Rodolfo Antonio Rendón, dueño de la tienda narró que el carro bajó desde la base de la Policía, en la parte alta del barrio París, y se llevó una moto, una camioneta, rozó otro bus, pasó la carrera 72, destruyó un automóvil Renaul 9 estacionado en el lugar, arrolló a un niño que era su ayudante, y se incrustó contra su tienda donde tenía 4 clientes.

“Mi esposa y yo quedamos entre las vitrinas y cajas de gaseosas y no nos pasó nada, pero de inmediato nos salimos de allí porque el golpe reventó la tubería de gas domiciliario”, dijo.

Se lamentó porque muchas personas en vez de socorrerlos, llegaron a saquear la tienda y se llevaron todo el dinero producto de las ventas del día.

“Llevo cuatro años trabando en mi tienda y es la primera vez qu me pasa algo tan grave, sobre todo porque las víctimas fueron mis clientes y el niño de 14 años que ayudaba haciendo mandados. Acababa de llevarme una caja de cerveza y salió como para la casa y en el camino lo sorprendió el bus en su loca carrera”, concluyó angustiado el comerciante.

Por su parte, León Darío Ochoa Guerra celebraba que no estuviera en su automóvil Renault 9 que quedó totalmente aplastado y que tenía llena la pipeta de gas lo que evitó que estallara. Lo que sí deploraba es que ya lo había vendido por seis millones y el martes lo iba a entregar.

“Me acaba de bajar del carro y me fui a comer a mi casa, ubicada en un callejón a unos 30 metros del sitio del accidente. Cuando menos pensé se escuchó un estruendo, me demoré un poco para salir a ver qué pasaba, pero cuando lo hice, ya el lugar estaba lleno de curiosos y de mi carro solo quedaban loa latas retorcidas”, contó el hombre que trabajaba en el carro.

Por Rodrigo Martínez Arango

El Colombiano