El columnista ‘Rolo’ de SoloPaisas.com.co hace una crítica al Transporte del Valle de Aburrá, en tiempos en que la contaminación obliga a miles a dejar el carro en casa.

En los años en que he vivido en Medellín, nunca he podido comprender por qué razón los paisas insisten tanto en comprar carro particular.

Entiendo que el capitalismo nos permite a todos a tener propiedad privada; sin embargo, el incremento de vehículos en el Valle de Aburrá es inapropiado y hasta peligroso.

Si estuviéramos en Bogotá, se puede entender que muchos quisieran tener su carro propio: las distancias, las congestiones en Transmilenio, la inseguridad, entre otros, resultan siendo algunos argumentos para comprar carro en la capital del país.

Pero Medellín y el Valle de Aburrá gozan del mejor Sistema Integrado de Transporte Público del mundo. Aunque ‘rolos’ y muchos paisas se quejan de las congestiones en hora pico en el Metro, la rudeza de cientos de conductores y la contaminación que muchos buses arrojan al aire, aquí presento razones por las que me siento feliz y califico muy bien al SITVA y algunas empresas transportadoras:

  1. Las conexiones y trasbordos: Bogotá tiene Sitp, pero en una desconexión total. No hay beneficios para los trasbordos y hasta tienen que usar dos tarjetas para acceder incluso de una línea de buses a otra. En Medellín portamos una sola tarjeta, que ya se utiliza para hasta en muchos buses integrados intermunicipales.
  2. Tiempo de desplazamientos: Es mucho más ágil llegar en bus o en Metro que en carro particular, precisamente por evitar los tacos o trancones que agobian a miles. Yo pregunto: ¿por qué insisten los paisas en desplazarse en carro siempre?
  3. Capacidad de respuesta ante emergencias o bloqueos: el Metro responde de manera inmediata, con apoyo de buses integrados y de otras empresas. Aunque se generar traumatismos, los considero ‘pasables’ en comparación con Bogotá, en donde no hay manera de pasar el servicio a otros buses, precisamente porque Transmilenio es un sistema des-articulado del Sitp en vías de acceso y en rutas. En Metro plúmbea, he visto como envían articulados vacíos en menos de 5 minutos para descongestionar estaciones tan traumáticas como Hospital e Industriales.
  4. Derrota de la “Guerra del centavo”: empresas como Cotrabel y Coonatra ya instalaron sensores en ambas puertas del bus para controlar el ingreso, avisar si hay congestión en puertas y para avisar que hay puertas abiertas. Las frecuencias son muy cortas, evitando que se congestiones excesivamente los buses, especialmente los circulares. Es cierto que falta por mejorar, pero vamos por buen camino.
  5. Cobertura: Bogotá es inmensa. Pero el Valle de Aburrá, aunque proporcionalmente es más pequeño, cuenta con buses que llegan incluso a lomas y periferias distantes, con conectividad en el centro de la ciudad. La capital del país posee decenas de rutas, con frecuencias muy bajas y con distancias exageradamente largas.

En conclusión, Bogotá envidia a Medellín respecto a la integralidad que se vive en el Valle de Aburrá. Sin embargo, a los paisas les falta comprender el valor que tiene sus Sistema Integrado y moderar rigurosamente el uso del carro particular. Ya presentamos una alerta roja ambiental; lo que indica que el sentido de pertenencia debe sobresalir sobre el gusto o la necesidad de usar carro. Entiendo que para muchos significa posibilidades para llevar equipo laboral o para prestar un servicio familiar; sin embargo, la inmensa mayoría debe concientizarse del problema y hacer uso del SITVA.

Vivimos en una ciudad en la que el Metro y todo su sistema se encuentra en vías de mejora permanentemente.

Medellín: Alerta Roja por Calidad del Aire. Consulte aquí el boletín de prensa con las medidas oficiales

1 COMENTARIO

  1. Excelente aporte muy de acuerdo con usted, Medellin es una excelente ciudad con un medio de transporte que muchas ciudades envidian tener, debemos de tener conciencia y aprovechar mejor nuestros sistemas de transporte en ves de andarnos quejando, ya que la contaminación no la podemos pagar con la salud, hay que culturizarnos.