Final Soñada:  Roger Federer y Rafael Nadal, dos históricos del tenis, volverán a enfrentarse este domingo por el título del primer Grand Slam del año:  El abierto de Australia.

La final masculina que todos anhelaban pero pocos esperaban.

Rafael Nadal y Roger Federer -los amistosos rivales, dueños de una combinación de 31 títulos de majors- se encontrarán en una final de Grand Slam por primera vez en seis años después de que el español venció a Grigor Dimitrov 6-3 5-7 7-6 (7- 5) 6-7 (4-7) 6-4 en el partido que terminó después de la medianoche en Melbourne este viernes.

El español consiguió una ruptura crucial en el noveno juego del quinto set y aunque Dimitrov logró dos puntos de partido, un mal disparo del búlgaro le dio la victoria del partido a Nadal.

El director del torneo Craig Tiley debe estar muy feliz, sobre todo porque la final de las mujeres de este sábado es una batalla entre dos leyendas más del juego, Serena Williams y su hermana mayor Venus.

El año pasado, el Abierto de Australia fue ensombrecido por las acusaciones de que los partidos se arreglaban.

Afectado por una lesión de muñeca en 2016, por no hablar de otras dolencias en los últimos años, Nadal no había progresado a una final de Grand Slam desde que ganó el Abierto de Francia de 2014.

En su duelo personal con Federer, Nadal tiene una ventaja de 23-11, y de 6-2 en finales de Grand Slam. Federer no vence a Nadal en una final de Grand Slam desde Wimbledon en 2007.

Nadal y Federer se enfrentarán en su novena final de Grand Slam y la primera en Melbourne Park desde que el español ganó el título en el 2009.

Al ser consultado por el partido del domingo ante el suizo, Nadal contestó sonriendo: “Primero que nada espero recuperarme bien. Para mí es un privilegio jugar con Roger”.