Esto es lo que un “rolo” tiene que decir de los antioqueños.

Me enorgullezco de decir que conozco Colombia de “arriba a abajo”; y en mi travesía, no he podido encontrar una región como Antioquia. Amo a Colombia, pero siento una particular predilección por esta tierra arriera.

Estas son mis 5 razones por las cuales amo esta tierra, motivo de “rabias” y “odios” para algunos desadaptados “locombianos”:

  1. No niegan un plato de comida. “En donde comen 4, comen 5”. Reciben siempre con gentileza a sus invitados y se ofenden si no les reciben un plato de “mazamorra” o unos “frisoles”.
  2. No se pierde un peso, y si se pierde, la misma gente se enfurece con sus instituciones públicas, las cuales vigila y defiende con mucho celo.
  3. Tienen el sistema integrado de transporte más completo del país. A veces los “tacos” (trancones) aburren; por eso, es una excelente opción. Con algunos problemas, es cierto; pero sin duda, muy eficiente en momentos de caos o cierres imprevistos.
  4. Un paisa no se “vara”. Pueden existir muchas dificultades económicas o familiares; sin embargo, un antioqueño siempre tiene una solución para todo. Y cuando no, pregunta.
  5. Su cultura es ancestral. La gastronomía, su arquitectura, sus artistas, sus símbolos, la arriería, los silleteros, sus ritmos musicales, el Ferrocarril… son un patrimonio dinámico que ha trascendido fronteras.

En vez de despertar “odios” o “amores”, hay que divulgar con orgullo estas y muchas más razones, para que las generaciones se empoderen de sus tradiciones, y el modernismo de muchos empresarios o políticos no reduzcan todo a un simple negocio.

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