Viviana López Zea lo tenía claro: no había estado con su carro en el Parque Lleras en El Poblado. Pero el comparendo que tenía en su mano decía que le multarían por mal parqueo en aquel lugar.

“En la audiencia en el tránsito lo supimos. Que nos habían duplicado la placa del carro”, dice López Zea, propietaria de un Chery y que descubrió que su placa también la tiene una camioneta Renault.

Aunque todavía vigente, el delito de ‘gemeliar’ o duplicar la placa de un vehículo habría disminuido gracias a que las cámaras de fotodetección evidencian con mayor facilidad esta práctica delictiva.

“En los dos primeros años de las cámaras –entre abril de 2011 y abril de 2013– se presentaron cerca de 300 casos. Pero se ha reducido mucho”, explica Diego Marín Ramírez, líder de inspecciones de Secretaría de Movilidad de Medellín quien afirmó que en 2015 son menos de cinco los casos.

“Esos vehículos caen porque incumplen una norma de tránsito”, dice el teniente coronel Sergio Leonardo Hernández Ramos, comandante de la Sijin Metropolitana (Seccional de Investigación Criminal) de la policía.

Según el oficial, con las cámaras de fotodetección, más el cruce de información con los datos reales de la placa legal, se detecta el ‘gemelo’ y el Grupo de Automotores de la Sijín inicia la investigación para ubicar el duplicado ilegal.

López asiste por estos días a la audiencia en la Secretaría de Movilidad: allí le será anulado el comparendo en el Lleras.

¿Que hacer cuando esto sucede?

placaSi a usted le llega una citación por infracción de tránsito con su placa, verifique que la descripción del carro corresponda con el suyo. Si no es así, acuda al tránsito para que le retiren la sanción.

Tiene dos posibilidades: pedir audiencia en la Secretaría o hacer un derecho de petición. La primera puede tardar poco más de un mes.

Por derecho de petición, cerca de 15 días hábiles.

Si va a comprar un vehículo usado, hágalo certificar en la Sijín con la prueba técnica de identificación y así evitar una posible estafa con un ‘gemeliado’.

Tomado de diarioadn.co.  Escrito por: Víctor Vargas Rodríguez