CUATRO MEGAPROYECTOS COMPLICAN MOVILIDAD. HAY POCAS SOLUCIONES PARA DISMINUIR CONGESTIÓN.

Medellín es una ciudad en construcción permanente, que trata de salir del atraso vial de 25 años. Para los expertos durante décadas habrá obras que alterarán la movilidad.
Por ello, los conductores tendrán que acostumbrarse a pasar horas en un trancón y a desviarse de su ruta habitual para llegar a sus destinos.

Por varios meses enfrentarán a una Medellín caótica con vías congestionadas y quizá bloqueadas por accidentes de tránsito, que podrían registrarse muy fácil por el alto flujo. En este momento, la Administración construye tres megaproyectos que le cambiarán la cara a la movilidad de la ciudad.

La primera incluye 23 obras que se harán por valorización en El Poblado (sur) por donde circulan 680.000 vehículos cada día. En este momento, 10 de esas obras se construyen de forma simultánea.

En la lista también está el tranvía de Ayacucho, que pasará por el Centro, donde hay cinco cierres viales. Lo que implica menos carriles para esa zona que recibe más de un millón de viajes cada día entre vehículos particulares y públicos. Teniendo en cuenta que un viaje es un trayecto (ida o regreso).

Foto: DAVID SANCHEZ
Foto: DAVID SANCHEZ

A lo que se le suma la construcción del puente intraurbano más largo del país, el de la Madre Laura, que unirá a las comunas Aranjuez (oriente) y Castilla (occidente) y que recibirá diariamente unos 30.000 vehículos.

Esas obras alteraron la movilidad, pero no se compara con lo que vendrá el 8 de abril, cuando cierren la autopista Sur– entre la plaza de toros La Macarena y la calle 33– donde harán el primer tramo de Parques del Río, el proyecto más ambicioso de Medellín.

El experto en movilidad de la Universidad Nacional, Iván Sarmiento, explicó que esa es la principal arteria, que conecta a la ciudad con el departamento y el país y, que recibe más de 100.000 vehículos por día.

Esos carros tendrán que desviarse por vías que hoy no dan abasto como las avenidas Oriental y Ferrocarril. “Eso disminuye un poco la molestia que va a causar la obra, pero no es la solución”, advirtió.

Para mitigar la congestión, la Alcaldía tiene un plan de manejo del tránsito, que bajará un poco el impacto.

Martha Suarez, líder de Prospectiva de la Secretaría de Movilidad, explicó que una de las medidas es implementar el pico y placa en el corredor del río, así como cambiar los horarios de los vehículos pesados, multar parqueos en la calle y controlar actividades de cargue y descargue.

Instalar dos puentes militares mientras están las obras, es otra alternativa. Uno sería en el sector de La Macarena y otro en Industriales para habilitar el contraflujo, en sentido norte-sur.

Sarmiento explicó que aunque se altere el sentido contrario, lo ideal es poner a funcionar los puentes en hora pico. “Es mejor que le robe espacio al otro lado, pero no dejar que un costado funcione bien y el otro sea pésimo. Eso es repartir un poco el mal”, agregó.

Los desvíos por la avenida del Ferrocarril y la avenida Oriental serán por el puente Horacio Toro Ochoa ( La Minorista). El experto aseguró que habrá que tener cuidado con las orejas de ese puente porque están copadas y congestionarán más.

El puente tiene capacidad para recibir 6.000 vehículos por hora. Pero hay riesgo de que una tractomula que circule por la oreja quede atorada ya sea por la maniobra o por un accidente y eso bloquearía la ciudad. Por lo que Sarmiento recomendó que estos vehículos circulen en horario nocturno.

Igualmente, sugirió que ese, el principal puente de desvío, tenga vigilancia con cámaras y agentes de tránsito, es decir, que haya un patrullaje continuo para evitar interrupciones.

Asimismo, indicó que haya señalización clara para que estos vehículos, que vienen de otros departamentos, no se pierdan ni sedemoren horas en encontrar la salida. Eso aumentaría el caos.

Entre tanto, el experto en movilidad, Luis Carlos Díaz, dijo que a la Alcaldía le faltó planeación porque las obras se dejaron para el último año de esta administración y, tantas obras al tiempo, desordenan la ciudad.

El especialista también ve fallas en la planificación de las obras. Por ejemplo, dijo, que la construcción del puente intraurbano más largo de Colombia, no incluye vías de acceso suficientes para lo que representa la capacidad que tiene la infraestructura.
Asimismo, afirmó que El Poblado necesita obras adicionales para darle utilidad a los puentes, que según él, llevan a la gente más rápido al próximo ‘taco’.

Por DEICY JOHANA PAREJA | DIARIO ADN