Los orígenes de la caficultura en la región se sitúan en la segunda mitad del siglo XIX, con la colonización de nuevas tierras en la zona antiguamente conocida como el Viejo Caldas, el norte del Tolima y el nororiente del Valle del Cauca por parte de familias provenientes de Antioquia.

- Publicidad -

Las particularidades de este proceso de colonización estuvo basado principalmente en la utilización de mano de obra familiar y generaron un modelo de tenencia de la tierra cimentado en la pequeña y mediana propiedad. La importancia del núcleo familiar y la predominancia campesina permearon la estructura socioeconómica de la región y constituyen parte fundamental de la esencia de este paisaje cultural.

La caficultura se desarrolló como una actividad que permitía el uso intensivo de los dos factores de producción a disposición de los productores: tierra y trabajo. Igualmente, esta actividad hizo posible que los campesinos buscaran una fuente de ingresos monetarios sin sacrificar sus cultivos de subsistencia, como el maíz, el frijol y las hortalizas.

Al momento de su llegada, los nuevos habitantes supieron adaptarse a las dificultades del entorno, articulando elementos que existían en el territorio y creando otros complementarios para el desarrollo de la actividad productiva y la vida en comunidad. Estos elementos determinaron la dinámica del paisaje vivo de la región.

Igualmente, la colonización trajo consigo el establecimiento de comunidades que con los años se convirtieron en pueblos, muchos de los cuales fueron ubicados en los filos de las montañas y en sus laderas. De la mano del café, se incorporaron al paisaje elementos ligados a su transporte y comercialización como la arriería y las mulas, para luego dar paso a medios más modernos y eficaces como lo fueron el cable aéreo de Manizales – Villamaría – Mariquita (1922), el Cable aéreo Manizales – Aranzazu (1929) y el Ferrocarril de Caldas (1927). De esta forma el paisaje se fue transformando y adquiriendo las características únicas que hoy lo identifican.

A través del cultivo, beneficio y comercialización de café se creó una fuente sostenible de ingresos para los productores y sus familias, situación que facilitó la creación y expansión de mercados internos y sustentó el desarrollo de una región y cultura cafetera.

Tomado de Paisaje Cultural Cafetero