A tomar conciencia! Es la consigna que debemos tener presente todos de ahora en adelante.  Es el momento de comenzar a aportar nuestro grano de arena para que la ciudad baje sus altos niveles de contaminación.  Utilizar la bicicleta, el transporte público, compartir el carro o la moto son algunas de las medidas con las que todos podemos aportar.

La semana pasada el aeropuerto Olaya Herrera no pudo operar normalmente por el nivel de contaminación de nuestra ciudad.  Llegamos a niveles alarmantes.  Solo Paisas les comparte este artículo, publicado hoy en el periódico El Colombiano sobre la situación que estamos viviendo.

Es la hora de todos aportar:

El aire de Medellín está en niveles tan exagerados de contaminación, que hay momentos del día en los que ni siquiera se ve más allá de 500 metros. El fenómeno es tan complejo que los puntos de monitoreo de calidad del aire registran los 160 microgramos de PM2.5 de contaminación, superando en tres veces la media nacional, que es de 50 microgramos, y más de seis veces la media internacional recomendada por la Organización Mundial de la Salud -OMS-, que es de 25 micras.

La contaminación en las madrugadas es tan exagerada que entre las 6:00 a.m. y las 10:00 a.m., no se recomienda hacer deporte, pues practicarlo a esas horas va contra la salud del deportista, dado que el cuerpo se estaría inundando de partículas nocivas, según las mediciones que hace el Área Metropolitana del Valle Aburrá, nuestra autoridad ambiental, a través de la Universidad Nacional, la UPB y el Politécnico Jaime Isaza Cadavid.

Las PM2.5 son las más perjudiciales, en esas horas, y en grados extremos pueden llevar personas incluso a la muerte.

Combinación de factores

Sobre el aire de Medellín confluyen varios factores que exigen cuidados especiales: la concentración de partículas contaminantes, que genera el parque automotor, la industria y otros agentes el en Aburrá; la presencia de polvo de las arenas del Sahara, y el humo de los incendios forestales que se registran en distintas zonas del país y Venezuela, como lo prueba la Estación de Monitoreo de la Universidad Nacional seccional Medellín, uno de los pocos centros especializados del continente y único en el país.

La ciudad cuenta con un parque automotor que en 2005 era de 480.005 vehículos y que hoy supera el millón de vehículos, además de otra nube de fuentes contaminantes desde las empresas, queda probada una tendencia de crecimiento que no avizora, con las medidas actuales, una curva en descenso de la contaminación ambiental por ningún agujero.

La realidad es una sola: cada día habrá más vehículos. Y entre estos, las motos, que crecen a un ritmo incluso mayor que los mismos autos: estas pasaron de 139.000 en 2005 a 523.650 en 2014. La variación en el periodo analizado fue de 276,73%.

Si bien, para hacer frente al fenómeno contaminante, el Área Metropolitana determinó la sesión permanente del Consejo de Gestión del Riego y formuló diversas recomendaciones como dejar el carro en casa, utilizar el sistema integrado de transporte, no hacer deporte en las horas ya mencionadas y evitar que personas vulnerables como niños menores de cinco años y adultos mayores se expongan al ambiente, de no surtirse los efectos deseados, las medidas serán más extremas como la imposición de pico y placa, las 24 horas del día en todo el Valle de Aburrá, a partir de este miércoles 30 de marzo, afirmó el director del Área, Eugenio Prieto.

El pico y placa además incluirá a las motos de cuatro tiempos que estaban excluidas del mismo. “Lo que pasa es que aunque contaminan menos que las de dos tiempos, ya son tantas que están contaminando bastante el aire”, explicó Prieto.

Cómo se haría

Según Prieto, la primera semana sería en horarios pico, pero si la baja calidad del aire persiste, la medida regiría las 24 horas, a partir de la semana siguiente. Y se estudia si se aplicaría los sábados, “que ya son días de muy alto tráfico”, según Prieto Soto.

El problema es complejo. De hecho, datos de 2011 revelan que los padecimientos respiratorios y cardiovasculares asociados a contaminación del aire representan el 9,2 % del total de muertes en el área metropolitana.

Los vehículos y motos aportan el 80 % de la contaminación del aire. El resto lo aportan otras instancias, especialmente las fábricas e industrias, afirma Prieto Soto.

Pero a ese 80 %, los vehículos particulares y las motos aportan el 90 %. Los buses, taxis y camiones, aunque llevan carga contaminante, esta no es tan fuerte porque son una mínima proporción del total.

Valga decir: Del 1’077.861 vehículos que había registrados en Medellín al cierre de 2014, los taxis representan el 4 % del total; los buses el 2 %; y los camiones el 4 %. Las motos son el 49 % y los automóviles el 42 %.

Las motos de dos tiempos, en 2013, emitían 55 toneladas de gases contaminantes PM2.5 al año y las de cuatro tiempos 255 toneladas. Los camiones, a pesar de ser pocos (37.623) emiten 611 toneladas al año.

Sin embargo, Mauricio Flórez, creador del grupo No más robo de Motos, opina que implementar la extensión del pico y placa a las motos de cuatro tiempos es una medida improvisada que no se apoya en estudios de fondo y obedece más a la intuición.

“Está probado con estudios que una moto de cuatro tiempos contamina seis veces menos que un automóvil y lo que pasa cuando se restringe su uso es que la persona compra otra moto o utiliza un vehículo para transportarse, sobre todo porque las motos se utilizan para repartir mercancías y domicilios, es un instrumento de trabajo”, sostiene.

Suma de apoyos

¿Pero cuál será el impacto de extender la medida a todos los municipios y de paso incluir las motos de cuatro tiempos, que cubren dos números de un total de diez?

Haciendo las cuentas, si las motos son en total 523.650 y la medida se les aplicaría a dos placas, es decir el 20 % del total, dejarían de rodar por día 104.730 motos. En los vehículos, como aplica a cuatro números, de un parque automotor de 452.878, no circularían 181.151 vehículos.

El Área aún no tiene claras las cifras de cómo se reduciría la contaminación con la medida. Se calcula que sería entre un 30% y un 70%.

César Suárez Mira, al alcalde de Bello, ciudad que ya suma los 700.000 habitantes, ya dio su apoyo a la extensión de la medida a su localidad (que incluso tiene pico y placa para taxis y les aplica a más de 2.000).

“La aplicación de estas medidas es discrecional de las alcaldías, pero la apoyaré porque la considero beneficiosa para la salud y la movilidad de los habitantes”, expresó. En Bello hay dificultades de movilidad en la zona de Niquía, por Fabricato y en el ingreso al parque de la localidad. También tiene varias industrias.

En Itagüí, el alcalde León Mario Bedoya condicionó el apoyo a la evaluación que se haga de la situación en los días de Pascua previos al 30 y a que se definan primero unos días pedagógicos.

“En el municipio no hay problemas graves de movilidad, pero si logramos consenso vamos a apoyar la medida, pero creo que a la gente hay que advertirle con antelación, educarla en el tema e inicialmente aplicar comparendos pedagógicos”.

Añadió que, en todo caso, será una medida temporal justificada en la coyuntura actual, en la que el aire registra niveles exagerados de contaminación por la combinación de varios fenómenos (ver recuadro).

Expresó que incluso, desde la Secretaría del Medio Ambiente se vienen trabajando acuerdos con las empresas locales, para la aplicación voluntaria de un pico y placa ambiental que se traduce en el no encendido de chimeneas todas en las mismas horas y en establecer turnos laborales diferentes.

Desde la Andi, el Área también recibe apoyo a la medida. Lo confirma Carlos Herrera, vicepresidente de Desarrollo Sostenible, quien explicó que hay decenas de empresas que están en la tónica de bajarle niveles de contaminación del aire cuando dependa de ellas.

“Acompañamos al Área en todas las acciones ambientales, tenemos frentes de trabajo para reducir emisiones con filtros en las chimeneas y manejamos variedad de turnos laborales para aportar a la descongestión”, dijo Herrera.

Un gremio que presenta rechazo a la medida es Fenalco. Su director ejecutivo, Sergio Ignacio Soto, aunque reconoce que la calidad del aire en Medellín necesita medidas especiales, considera que el pico y placa no es la más efectiva. Afirma que le parece improvisada y que al final solo constituirá otro golpe a las finanzas de las familias, que en su mayoría utilizan las motos y los vehículos para trabajar y en muy bajo porcentaje para otras actividades.

“El pico y placa en vez de rebajar el parque automotor lo ha incrementado, lo advertimos hace diez años, que los fabricantes de carros y motos se iban a poner felices y así ha sido”, comentó Soto. Añadió que su gremio está dispuesto a respaldar “medidas creativas e innovadoras que propongan soluciones estructurales al problema”.

Eugenio Prieto adelantó que entiende la posición crítica de Fenalco, pero se mostró dispuesto a liderar un diálogo con esta institución para que entienda mejor cuál es la motivación que lleva al Área Metropolitana a tomar esta medida, “que lo que busca es establecer un protocolo de manera que cuando ocurran eventos de este tipo podamos aplicarlo de inmediato y a tiempo” sin dejar que los fenómenos avancen.

IEl Área trabaja en la implementación de medidas adicionales. Una de ellas se refiere a la construcción de un centro logístico en la entrada a Medellín, a donde llegarían los camiones de gran tonelaje y en vez de recorrer la ciudad, lo tendrían como sitio de descargue a camiones más pequeños que distribuirían las cargas y mercancías.

“Estamos buscando alianzas público privadas para este tema, ya hemos tenido contactos con la Andi y creemos que va a ser realidad, esos camiones no tienen que estar haciendo nada en las vías de la ciudad y sin horarios fijos establecidos por acuerdo”, precisó Prieto Soto.