Cuantos no soñamos con salir a conocer el mundo, a mochiliar y encontrarnos con otras personas, otros mundos y otras culturas. A salir a crecer, personal y emocionalmente.  Pero muchas veces nuestra mente nos llena de limitantes:  La falta de compañía, la falta de dinero o a veces, la falta de ambición.  Esta es la historia de Natalia, una antioqueña que un día decidió sacar a flote la berraquera paisa y se fue, sola, a recorrer la Ruta el Dragón…  En Solo Paisas compartimos su historia

Cuando mis sueños superaron mis miedos… viajando sola por el Sureste Asiático 

Hola a todos mi nombre es NATALIA, tengo 33 años, soy administradora de empresas, trabajo en mercadeo en una empresa en Medellín y Soy Colombiana… y que orgullo, y es que cuando comienzas a viajar a otros países, en mi caso, lo comencé a apreciar más, es en ese instante cuando conoces a alguien de otro país y respondes la segunda pregunta de la conversación y dices… Soy Colombiana… esa imagen de la cara de felicidad y de asombro por parte de ellos, por ser “algo escasos” viajando por el mundo, aun la tengo en mi mente… y ES SENSACIONAL!. Les cuento que he viajado a Perú dos veces, algunos países en Europa y otros del Caribe, siempre acompañada por amigos o familia.

Cada final de año planteo cuales van a ser mis metas para el próximo, son pocas pero sustanciosas para que sean alcanzables y dedicar mi tiempo y esfuerzo a que realmente se realicen (y hasta el momento me ha funcionado), es por eso que a finales de 2015 comencé a pensar en mis vacaciones para el 2016, y es que debía organizarme mentalmente para dedicarme a ahorrar. Revisando en mi lista de países que debo visitar antes de morir, me llamó mucho la atención el Sureste asiático, quería ver otra cultura totalmente diferente y comencé a leer y a leer acerca de la famosa “ruta del Dragón” y cada vez me adentré en ese mundo en donde mi corazón decidió que ese sería mi meta 2016. Inicialmente comencé a hablar con mis amigos quien le interesaría ir y cada vez se fue disminuyendo la lista porque la idea era tener unas vacaciones de 6 semanas y nadie podía; fue después de tanto leer y buscar experiencias de otras mujeres que viajaban solas, que me dije…si ellas pueden porque yo no? Y así tome la decisión de no buscar más compañía y seguir organizando mi viaje sola.

En diciembre de 2016 comencé mi viaje al Sur Este Asiático, el cual duro 45 días y escogí visitar 6 países en ese mismo orden, Tailandia (Bangkok e Islas Phi Phi), Laos (Vientián y Luang Praban), Vietnam (Halong bay, Ho chi Min, Isla Phukot y Rio Mekong), Camboya (Siam Reap), Singapur e Indonesia (Yogyakarta y Bali). Todo el viaje, visas, rutas, tiquetes, hospedaje y que visitar, lo organice yo, que como? Leer y leer y leer, todos los fines de semana me dedica a buscar información en la web entre blogs y páginas web de los países y así organice mi viaje con lo que yo quería hacer, y fue planeado si, ya que me gusta planear la cosas, aunque esta vez trate de dejar un % de mi viaje al azar y fue chévere la experiencia, de igual forma hay muchos viajeros que salen sin planes y me parece lo máximo, estoy en esa tarea para la próxima.

RUTA: Medellín- Bogotá- Atlanta- Tokio- Singapur-Phuket (Tailandia), si tienes visa americana a mi parecer la ruta por USA es la más económica (busqué mucho, créanme), desde Singapur comencé mi viaje ya que no necesitamos Visa y muchas veces debes pasar más de una vez por ese país para hacer las conexiones.

VISAS: seguí las recomendaciones de Viajando con Pasaporte Colombiano el cual tiene muy buena actualización en cuanto a este tema. No tuve NINGUN inconveniente en ningún País, lo que si les recomiendo es llevar impresos los tiquetes de salida, por ejemplo en Tailandia no llevaba el tiquete impreso de salida (no sé porque lo borre del correo pero sabía que en la app de la aerolínea estaba, ya que me había registrado como usuaria) y oh sorpresa Ley de Morfi, preciso me pidieron el tiquete de salida y me toco rezar que el aeropuerto tuviera wifi, conectarme, ingresar a la app de la aerolínea y mostrárselo al de migración pero como era el primer país que pisaba en mi súper viaje, créanme que me dieron bastantes nervios (después me encontré otro viajero al cual le conté mi historia y me dijo, porque no dijiste que salías del país por tierra, me dejó pensando y creo que puede funcionar pero ahí les dejo la inquietud), el joven muy paciente me esperó a realizar toda la búsqueda ahí mismo en el cubículo y listo, comenzó la Choco aventura como lo llamé.

MOCHILA: como ya he viajado a otros países, para esta vez mi mochila peso 12 kg+ morral de 4 kg, para nosotras la mujeres es bien difícil decidir que llevar, pero bueno ya me he acostumbrado y soy más organizada con ese tema, porque crean cargar una maleta por unos minutos de muchos kilos te hace recordar que ese vestido amarillo no lo debiste haber traído. Adicional a lo que a lo mejor ya han leído, un buen libro es muy recomendado para aquellos espacios en el aeropuerto, el avión o algún parque.


PRECAUCIONES
: todos mis amigos, familiares y compañeros de trabajo estaban bastante preocupados por mi viaje SOLA, algunos me decían que estaba loca otros que me admiraban mucho por ese reto, nadie cercano a ellos o a mi había realizado esta travesía sola, así que nervios? TODOS… se me revolvía el estómago de solo pensar en todo lo que iba a hacer o como cuando subí al avión en mi cabeza me decía…qué diablos estás haciendo Natalia, estás loca en serio… y dudé, si ya montada en el avión en la ruta Bogotá –Atlanta dudé que si fuera capaz de realizar todo lo que hice, lo chistoso es que días después conocería a una chica Alemana (mucho menor que yo) la cual me contaría que ella pensó exactamente lo mismo en el avión.

Menos mal tengo el chip Colombiano (creo que aplica para toda Latinoamérica) de la malicia indígena, siempre en los hostales deje mi maleta con un candado (aunque mi tío me dijo, “naty y si se llevan toda la maleta”… respuesta: pues se la llevaron y nada que hacer), sin embargo muchos viajeros dejan sus pertenencias a la deriva en las habitaciones; siempre tuve la dirección de mi hostal por si me perdía, importante tenerla en el idioma del país (varias veces me perdí), todos los días me reportaba en Colombia para que supusieran que estaba bien, ahora la tecnología es un gran aliado de los viajeros.

Mi consejo es mucha observación y no se trata de estar a la defensiva pero si atentos, “No dar papaya”, siempre me sentí muy segura en la mayoría de ciudades a excepción de Nom Pen, capital de Camboya pero creo que fue más por la fama y las advertencias que los mismos locales me hicieron, a que estuviera muy atenta porque robaban mucho.

Que me llevo de cada País:

Tailandia: sus playas! Oh por Dios, me sentía en el paraíso parecía un sueño, verlo tantas veces en fotos y luego de verdad!, fue increíble y segundo sus templos Budistas, llegas a ver muchos budas en todas las posiciones, aun así cada uno tuvo su encanto para mí.

Laos: EL parque de Buda, muy recomendado queda a 1 hora de Vientián. Me fui en bus, busque donde quedaba la terminal no había letreros por ninguna parte, vi un bus parqueado y le pregunté al conductor si iba a estar parque, con su muy poco ingles me dijo que si, subí y llegué.

Vietnam: su arquitectura, su comida, su caos (lo puedes amar u odiar) y su historia de guerra.

Camboya: fue un país que me impacto mucho desde su historia especialmente los eventos de genocidio ocurridos (eso es lo que me llevo de este país, superar ese dolor tan grande), sin embargo creo que esperaba mucho más.

Singapur: todo!, me encantó la ciudad bajo el mismo nombre, su arquitectura, su tranquilidad, es una ciudad cosmopolita, tiene muchas actividades para realizar, tiene buen transporte público, es multicultural, eso sí, es costosa y más si viajas como asalariado Colombiano.

Indonesia: su gente y cultura, anécdota 1: todos creían que era de indonesia y cuando llegaba a un supermercado o tienda siempre me hablaban en indonesio (juzguen en mi foto si parezco o no). Anécdota 2: ya había leído que para algunos locales no es muy común ver extranjeros y les solicitan fotos, en Yogyakarta fui un domingo a visitar los 2 templos más grandes Borobudur y Prambanan, ese es el día donde todos los locales van a los templos, y me encontré con muchos colegios, pues señoras y señores es cierto, todos, niños, adultos, hombres y mujeres se quieren tomar fotos contigo, en serio es muy extraño pero me encantó, además que si tienes autoestima bajita, ve a Indonesia, allá parecerás una superstar!.


Hablen con los otros viajeros, hablen con los dueños del hostal, meseros, el del carrito de comidas, todos te contarán una gran historia la cual te va a llenar de más fuerza para continuar con tus sueños (sea el que sea), caminen… no tengan miedo a salir solos, NUNCA me sentí sola ni siquiera cuando estaba sin nadie a mi lado (caminé horas y horas en cada ciudad, donde encontré lugares increíbles), prueben la comida de cada lugar así no les guste toda, conozcan algo de la historia de cada país, eso te hará apreciar tu vida, rían mucho, lloren de felicidad (varios momentos en este viaje me “aguaron” los ojos de alegría), si no les gusta algo no lo hagan porque otro lo hace, todos tenemos gustos diferentes, disfruta tu viaje, disfruta de estar contigo y gente extraña, al final de mi viaje estaba en una isla, y dije aquí no voy a hacer nada, es decir me quedaría los dos últimos días de mi viaje acostada en playa viendo gente, y fue lo máximo, no solo se trata de consumirte todo lo que ofrece cada país, deja algo para que quede como excusa para viajar nuevamente.

Cierro con una frase que me nació al comienzo de este viaje y es: Si alguien me preguntara si los sueños se hacen realidad, mi respuesta sería… Yo he hecho mis sueños realidad y tú?

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