Ayer se celebró el día mundial de la marihuana.  Cada día escuchamos más y más debates acerca de la conveniencia de legalizar la producción, venta y consumo (controlado) de marihuana.

Los amigos de la yerba plantean un simple caballito de batalla para argumentar y defender, de manera simple, sus beneficios:  “el cigarrillo es más malo que la marihuana”.  Y es que hoy en día la gran mayoría de nosotros tenemos dentro de nuestro círculo social orgullosos consumidores del producto.

Hoja marihuanaPues bien, no podemos negar que en los últimos años se han realizado innumerables estudios sobre los beneficios que aporta el consumo (moderado) de la marihuana.  Nos pusimos a la tarea de investigar, y encontramos algunos datos interesantes:

1.  Puede detener el avance del VIH en el cuerpo.  El se comprobó que el THC, ingrediente activo de la cannabis, impidió el avance del VIH en simios.  Los simios que recibieron dosis de THC tuvieron, además, niveles más altos de células saludables.

2. Retrasa el avance del Alzheimer.  Un estudio del 2006 mostró que la marihuana puede bloquear la enzima responsable del avance del Alzheimer, además de prevenir que los coágulos de proteína inhiban la atención y la memoria.

3. Retrasa el avance de células cancerígenas.  Un estudio de 2012 encontró que un compuesto de marihuana “puede detener la metástasis en algunos tipos de cáncer agresivo.” También se encontró que ciertos cannabinoides no psicoactivos “provocaron el cese simultáneo” del avance de las células cancerígenas de leucemia “en todas las fases del ciclo de la célula”. Médicos del Reino Unido ya están usando compuestos hechos de marihuana para eliminar células cancerígenas en pacientes de leucemia.

4. Excelente analgésico.  Las propiedades antiinflamatorias de la marihuana han probado ser efectivas en casos de esclerosis múltiple, artritis reumatoide y migraña. Sus efectos “son cientos de veces más poderosos que los de una aspirina.”

5. Puede prevenir o ayudar a tratar la adicción a opiáceos.  Además de hacer lo mismo (pero mejor), puede aliviar la adicción o la dependencia a medicamentos basados en opiáceos, sin incluir sus cualidades adictivas.

6. Puede combatir la depresión y la ansiedad.  Un estudio del 2005 demostró que “aquellos que consumen marihuana ocasionalmente o incluso a diario tienen niveles más bajos en síntomas depresivos que aquellos que nunca han probado la marihuana.” En dosis pequeñas incluso pueden aliviar algunos síntomas de ansiedad

7.  Ayuda a tratar la epilepsia y el síndrome de Tourette.  En diciembre pasado, la FDA de Estados Unidos autorizó el uso de marihuana para investigar un tratamiento para epilepsia infantil. Otra investigación mostró que alivia los síntomas del síndrome de Tourette.

8. Tiene propiedades neuroprotectoras.  Las cualidades neuroprotectoras de la marihuana pueden limitar el daño neuronal luego de sufrir un infarto o un golpe severo en la cabeza. Roger Goodell, comisionado de la NFL, afirmó que si la medicina demostrara su utilidad, considerarían utilizar marihuana para tratar las contusiones de sus jugadores.

9. Puede prevenir la ceguera provocada por glaucoma.  Al reducir la presión al interior del ojo, la cannabis previene la ceguera de pacientes de glaucoma. Los pacientes pueden beneficiarse de esta propiedad consumiendo marihuana de manera oral, intravenosa y por inhalación.

10. Está asociada a niveles menores de insulina en diabéticos.  En un estudio realizado en Harvard entre 2005 y 2010 se encontró que los usuarios de marihuana metabolizaban mejor los carbohidratos que los no usuarios, lo que provocó que sus niveles de insulina se mantuvieran 16% menores a los de alguien que nunca hubiera usado marihuana, además de ayudar a reducir la resistencia a la insulina en 17%.

11. Bonus track: es un poderoso afrodisíaco.  No sólo nos permite ampliar nuestro espectro sensorial mientras tenemos relaciones, sino que nos permite relajarnos y producir un mejor flujo de sangre, en un momento en que necesitamos que la irrigación sanguínea sea óptima, además de promover la liberación de oxitocina.