En pleno corazón de Medellín existe un santuario de la naturaleza. En siete hectáreas de tierra, que conforman un bosque de árboles frondosos con senderos y lagos, se esconden criaturas hermosas: un león, tres jaguares, un tigre, tres pumas, dos hipopótamos, cebras, decenas de flamencos y muchos más animales salvajes.  Son, en total, 1.000 ejemplares de 250 especies, provenientes de América, Asia y África.  Se trata del Parque Zoológico Santa Fé.

Este mundo animal queda en el barrio del mismo nombre, a diez minutos del centro de la capital antioqueña, y es uno de los atractivos turísticos que la ciudad está promocionando para este 2016.

El zoológico, cuyas instalaciones fueron recientemente remodeladas con el fin de brindarles espacios más generosos y similares a los hábitats de los animales, es el lugar ideal para los turistas que quieren conocer el lado más natural y salvaje de la ciudad. Grandes y niños se divierten por igual.

Y, de paso, es un pulmón verde para los antioqueños.  Pero más allá de ser un zoológico, es un recinto para la conservación ambiental y la investigación científica. La abundancia de árboles brinda alimento y refugio a cientos de aves de la región y a varias especies migratorias.

En sus terrenos se llevó a cabo la reintroducción de una manada de monos aulladores rojos a su hábitat natural. Y hace pocas semanas recibió a dos cóndores chilenos que hacen parte de una iniciativa del Ministerio de Ambiente de Colombia y la Unión de Ornitólogos de Chile que busca la repoblación de esta especie en Suramérica.

Sandra Milena Correa, directora del zoológico, contó que este también es el hogar de especies exóticas que estaban en cautiverio o que eran objeto de tráfico. “El zoológico recibe especies que han sido decomisadas por las autoridades; aquí les damos un hogar y les enseñamos a los visitantes a reconocerlas, a no extraerlas de sus hábitats y a no fomentar el tráfico”, relató Correa.

El Santa Fe tiene un horario de atención de 9 de la mañana a 5 de la tarde, todos los días. Pero la aventura salvaje no culmina a esa hora, pues también ofrece una actividad nocturna, con previa reserva, llamada ‘Noche de selva, mitos y leyendas’. Se trata de un recorrido que permite conocer las costumbres nocturnas y crepusculares de los animales, los sonidos que emiten y los misterios que los rodean cuando el sol se oculta.

El lugar también propone actividades para los niños, en las que juegan a ser biólogos o veterinarios mientras aprenden a cuidar la naturaleza. También, para los más pequeños, está el club científico, que permite desarrollar habilidades investigativas sobre el fascinante mundo de los anfibios, reptiles, mamíferos, aves, insectos y de todas las especies que tienen un hogar en el zoológico.

“Aquí les enseñamos a los niños, jóvenes y adultos a valorar y querer la naturaleza”, sostiene Jorge Aguirre, cuidador del lugar desde hace 20 años.

El zoológico Santa Fe queda en la carrera 52 n.° 20-63. Abre todos los días,de 9 a. m. a 5 p. m.

Tarifas: Niños entre los 2 y los 12 años pagan 7.000 pesos de entrada; de 13 años en adelante, pagan 12.000. Hay descuentos para adultos mayores y grupos de estudiantes.

Fuente:  Periódico El Tiempo