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  • •    Permitirá un ahorro de hasta el 4,7 por ciento de la energía que consumen los trenes al movilizarse.
    •    En tres meses se empezarán a ver los prototipos aplicados a los trenes de primera generación ahorrando energía eléctrica.
    •    El proyecto se diseñó con la Universidad Pontificia Bolivariana y el apoyo de Colciencias.

El METRO y la Universidad Pontificia Bolivariana, con el apoyo de Colciencias, vienen trabajando en un proyecto de investigación encaminado al ahorro de energía aerodinámica en los trenes de primera generación, es decir, en aquellos trenes que están en servicio desde el comienzo de la operación en 1995. Con una duración de 3 años de investigación, el proyecto en  una primera fase determinó el potencial de ahorro que podría generarse y las posibles alternativas de modificación de la parte frontal de los trenes sin que se afectase la estructura de los vehículos. En una segunda fase se modelaron los posibles escenarios de la operación, encontrando posibilidades de ahorro de energía de hasta un 4.7%.

Los modelos computacionales fueron efectuados en la Universidad Pontificia Bolivariana con equipos especiales obtenidos con apoyo económico de Colciencias. Un túnel de viento instalado en la facultad de Ingeniería de la universidad Pontificia Bolivariana y un tren a escala construido por la industria local, sirvieron para validar los cálculos de computación previamente realizados.

El METRO es un alto consumidor de energía électrica (energía limpia) para propulsar sus líneas de trenes y de telecabinas (y próximamente su red tranviaria). Este tipo de energía es el más eficiente para este tipo de servicios. Dados los buenos resultados encontrados en las fases experimentales, para este año se decidió replicar este prototipo a toda la flota de 42 trenes de primera generación. De esta manera se mejorará la resistencia aerodinámica de los vehículos, permitiendo el ahorro de energía.

Actualmente se desarrolla la fase contractual para determinar la mejor propuesta del mercado. Una vez se adjudique el contrato,  se debe implementar el prototipo en un vehículo para ajustar los detalles finales y replicarlo en toda la flota de trenes de la primera generación a mediados de  junio.

Dentro de los coches no se presentarán cambios sustanciales. Sin embargo, se modificará el tablero de instrumentos en las cabinas. En la parte externa, los trenes lucirán más redondeados en su parte frontal.

Es importante subrayar que este proceso es fruto del trabajo de mano de obra cien por ciento colombiana, con alto nivel de conocimiento científico, y con materiales probados en los laboratorios de las universidades locales, fruto de la alianza Universidad-Empresa-Estado que practica el Metro desde hace ya más de 10 años, y gracias a la cual se cuenta con más de 100 tesis de investigación aplicada a las tecnologías tipo Metro.