La religiosa fue acusada por parte de varios jóvenes que asistían a un centro de ayuda a personas con discapacidad auditiva de participar activamente en los abusos sexuales.

La monja japonesa Kosaka Kumiko, quien es acusada por las autoridades de participar en varios actos de abuso sexual contra niños sordos del Instituto Antonio Próvolo de la ciudad argentina de Mendoza, finalmente se entregó a la Policía de Buenos Aires, informa la prensa local.

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El caso se dio a conocer cuando una de las víctimas denunció las violaciones a las que eran sometidos los menores de edad del centro de ayuda a niños con discapacidad auditiva, por parte de los sacerdotes que operaban en el lugar. Tras las declaraciones de la joven, que actualmente tiene 18 años, los implicados fueron detenidos y enfrentan un juicio que podría llevarlos hasta 50 años tras las rejas.