FOTO HENRY AGUDELO /  Archivo: El Colombiano
FOTO HENRY AGUDELO / Archivo: El Colombiano


La próxima compra de cinco buses articulados, la aprobación por parte del Área Metropolitana de la Cuenca 1, la salida de otros 1.068 buses y la llegada de 1.300 bicicletas del programa Encicla son las ofertas para los próximos meses de los sistemas de transportes público masivo y colectivo en el Valle de Aburrá.

Esteban Martínez, subdirector de Movilidad del Área Metropolitana, informó que la empresa Metroplús está en el proceso de adquisición de los cinco articulados para el servicio de la Ruta 1.

Agregó que a las cuencas 3 (Aranjuez-Manrique) y 6 (Belén), se añadirá la cuenca 1, de Bello, de la cual ya está listo el convenio.

En tal sentido, las empresas Bellanita de Transportes y Taxicol, ya empezaron a hacer los ajustes.

Andrés Vanegas, directivo de Bellanita informó que desde que arrancó el metro alimentan las estaciones Niquía y Bello, pero para empezar como cuenca tienen 360 vehículos y de ellos el 20 por ciento acondicionados con combustibles limpios y solo falta que el Municipio de Bello construya los paraderos.

Además, añadió Martínez, los transportadores de Guayabal, Itagüí, La Estrella y San Antonio de Prado, ya le presentaron al Área la propuesta para revisión tanto de la entidad como de la Secretaría de Movilidad de la Cuenca 4 (suroccidental).

En la actualidad, dijo, el transporte masivo mueve en el Valle de Aburrá a 780 mil usuarios, de ellos 600 mil los transporta el metro, 120 mil Metroplús y las cuencas 3 y 6, unos 40 mil.

De las cuencas 3 y 6 recordó que son subsidiadas por el Fondo de Estabilización del Municipio, que es de 18 mil millones de pesos.

Finalmente, Martínez resaltó que a estas cuencas también hay que adicionarles el programa Encicla, para lo cual se están fabricando 1.300 bicicletas adicionales.

Empresas vs alianzas
Luis Fernando Cortés, gerente del Proyecto de Transporte Público Colectivo de Medellín, dijo que en la actualidad funcionan en la ciudad 43 empresas que movilizan 1.160.000 pasajeros por día.

El modelo que se plantea, dijo, cambiará el número de operadores para quedar con 10 alianzas empresariales; los buses circulando pasarán a 2.966 y la reducción será de 1.068 carros por efecto neto del cambio en la tipología.

También se buscará racionalizar las zonas donde hay sobreoferta de buses y reforzar en aquellas con déficit. La tipología migrará en los ejes viales a buses de mayor capacidad (padrones) y, en las zonas de difícil acceso a busetas o buses de menor capacidad, y se establecerá un modelo operacional de frecuencias, horarios y paradas específicas, para que el usuario acceda en forma segura y cómoda a los vehículos y tenga información sobre el servicio, la ruta que este cubre y las opciones de integración con el masivo.

Todo esto, precisó, se sustentará en un control de flota y un recaudo centralizados, y un sistema de comunicaciones entre operadores, flota y usuarios.

Entonces, se analiza para que en la ciudad queden funcionando 200 padrones, 1.400 buses y 300 microbuses, para un total aproximado de 1.900 unidades vehiculares, dijo.

Gonzalo Merino, presidente de Asotransvaa (Asociación de Transportadores del Valle de Aburrá), que agrupa 14 empresas, detalló que la ley en Colombia reglamenta las modalidades de transporte púbico masivo y colectivo y “lo que se quiere es desmontar este último con el eufemismo de que será con nosotros que se va a hacer la transformación”.

Advirtió que el transporte colectivo está en alerta máxima, porque se viene a cambiar un sistema que ha dado satisfacción a los usuarios.

“Se habla de integración, pero nos están desintegrando y ya taxis y particulares trabajan como colectivos, por el retiro de las busetas de muchos sectores. Además, la salida de varias rutas ha obligado a muchas personas a comprar motos, lo que está masificando el servicio particular.

Finalizó que no hay línea conductora y hoy los que prestan los servicios en las cuencas subsisten de subsidios del Municipio que les paga no por pasajeros, sino por kilómetros recorridos.

Entre 2013 y lo que va de 2014 han salido de circulación 670 buses y busetas.

ANTECEDENTES

CONTROL A LOS INFORMALES

El jefe de buses del Metro de Medellín, Jaime Wilches, indicó que en las cuencas 3 y 6, después de 8 meses de operación, el balance es positivo. Aseguró que existe ahorro para los usuarios al tener un sistema integrado por el pago de una sola tarifa. Sin embargo, dijo, existen asuntos que se pueden mejorar para aumentar el número de viajeros. Entre ellos: movilidad por las vías de los barrios, estacionamientos en las calzadas y parqueo de vehículos de carga en diferentes zonas de la ciudad y enfrentar el aumento de la informalidad en algunas zonas.

EN DEFINITIVA

 

La movilidad de Medellín está infartada y el uso del los sistemas masivos se perfila como solución, que transportadores tradicionales piden que se lleve a cabo, pero sin desconocerlos.