6CONOCE CÓMO Y DÓNDE REALIZAR SENDERISMO, BUNGEE, PARAPENTE, TORRENTISMO Y TROCHA EN BICICLETA.

Cumplir el sueño de Ícaro en el norte del valle de Aburrá, saltar al vacío en el suroeste, descender por una cascada cristalina en el oriente o subir hasta las cumbres citadinas en el occidente.

Destinos naturales, gratuitos unos y con bajo costo otros, situados muy cerca de su casa. Relegados por el urbanismo ahora permanecen ocultos para la rutina de la ciudad, enfrascada en los afanes del día a día. Pero allí se mantienen, indemnes ante las transformaciones del paisaje.

Estos son cinco programas para la aventura nativa muy cerca de su cotidianidad:

1. Senderismo en el Cerro de las Tres Cruces

Plan habitual para los habitantes de Belén. Sitio de peregrinación sabatina y dominical para cumplir con la jornada ‘obligatoria’ de actividad física en el fin de semana. El exigente ascenso de 335 metros de altura es recompensado con una panorámica inmejorable del área metropolitana. Por eso dicen en la comuna 16 que es el mejor mirador de Medellín.

La cima está coronada por un trío de patíbulos de madera que bautizan al Cerro. También en la cúspide está edificada una caseta donde se comercializan bebidas hidratantes y energizantes.

Tiene acceso por Belén Rincón y por la Loma de los Bernal, este segundo camino es más utilizado por los caminantes multicolores que pintan el Cerro en las mañanas. Destino recomendado para los amantes del senderismo.

Costo: gratuito.

Duración: entre 30 y 45 minutos.

Ubicación: Comuna 16, accesos por Belén Rincón y la Loma de Los Bernal.

2. Puentismo en el Viaducto de Amagá

Tomar aire, mirar al horizonte, dar tres pasos, caer, gritar, rebotar, volver a caer, volver a gritar. Aunque parece una vida entera todo pasa en solo 10 segundos. Es el famoso bungee jumping o puentismo, el salto al vacío desde las alturas atado de una cuerda.

Esta actividad se puede realizar en El Viaducto de Amagá, sobre la antigua vía del Ferrocarril de Antioquia en el paso sobre la quebrada Sinifaná. Está distante de tan solo cinco kilómetros de la cabecera municipal.

Este bungee tiene una caída de 40 metros con un elástico de caucho que soporta más de dos toneladas. Se utiliza además un arnés, integrales y tobilleras. El plan lo ofrece personal capacitado para hacer rescate en las alturas. Está sujeto a la programación de la firma que ofrece el salto.

Costo: $50.000.

Duración: 60 minutos, incluidos desplazamientos desde el corregimiento de Camilo C. Restrepo.

Ubicación: Vereda La Delgadita, a cinco kilómetros de Amagá, suroeste del valle de Aburrá.

3. Volar en parapente en San Félix

Volar un poco más allá. Poder, literalmente, tocar las nubes con las manos. Poder ir como las aves en el aire aprovechando las corrientes de viento, ser libre y flotar tal como suena: sin depender de un motor u otras ayudas con combustible. Se trata del parapentismo.

El verdadero reto de quien vuela es poder encontrar y anclarse a las corrientes de viento que ascienden desde el piso, para así poco a poco ir ganando altura hasta encontrar un punto en el que se sienta cómodo para comenzar a realizar a acrobacias o simplemente volar por la ruta que se quiera.

Esta práctica se puede realizar en el norte del área metropolitana, en el alto de San Félix, a solo 50 minutos de Medellín. Se puede tomar la vía por San Cristóbal o por Bello. Diferentes empresas ofrecen planes los sábados y domingos. Una experiencia que vale la pena disfrutar.

Costo: Entre $60.000 y $80.000, dependiendo del tiempo en el aire.

Duración: Entre 20 y 30 minutos según la duración del vuelo.

Ubicación: San Félix, corregimiento del municipio de Bello, norte del valle de Aburrá.

4. Torrentismo en las cascadas de Envigado

Plan para sumergirse en el lecho tropical de la montaña, para adentrarse hasta el corazón del cerro. Primero se realiza senderismo durante una hora por un camino veredal hasta introducirse por una quebrada cristalina. Luego asoma la cascada de 50 metros y entonces es el momento del descenso por cuerda dentro del potente chorro.

Este programa tiene lugar en la vereda Arenales del municipio de Envigado, ubicada entre el Parque El Salado y el cerro de La Catedral. El premio luego de la extensa jornada y de salir del lecho de la quebrada es apreciar el valle desde el mirador. Es un plan con nivel uno de senderismo, es decir, para cualquier persona. Un paseo con caminata campestre para refrescarse con las aguas cristalinas de los cerros de oriente.

Costo: $45.000

Duración: Ocho horas aproximadamente, de 7:30 a.m. a 3: 30 p.m.

Ubicación: Vereda Arenales del municipio de Envigado.

5. Trochar por los antiguos rieles del ferrocarril

La bicicleta es hija de la libertad. Ninguna actividad sobre ruedas supera la sensación de emancipación que genera la bici, aún más si se transita por senderos históricos y campestres. La ruta entre el corregimiento de Camilo C. Restrepo en Amagá hasta Palomos es uno de los paseos clásicos para los trochadores.

En Camilo C. se toma el desvió por la vía que conduce al Viaducto, el mismo lugar donde se realiza el bungee. El agradable camino es adornado por los túneles y puentes por dónde transitaba el desaparecido Ferrocarril de Antioquia en el apogeo del sistema férreo en el siglo pasado.

Un recorrido autóctono al lado de casas campestres y de hermosos paisajes naturales. Luego de atravesar la quebrada del Sinifaná se llega a Palomos dónde está abierta la posibilidad de tomar un segundo aire para seguir hasta el municipio de Fredonia. Plan recomendado para los amantes de la trocha en bicicleta.

Costo: gratuito.

Duración: Cinco horas aproximadamente.

Ubicación: jurisdicción de los municipios de Amagá y Fredonia.

POR REDACCIÓN DIARIOADN.CO


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