Vuelve y juega la violencia relacionada al fútbol. Los desadaptados de siempre, que creen que un partido, una institución, una “pasión”, están por encima de la cotidianidad más básica de la vida, volvieron con su xenofobia y causaron estragos.

Luego del encuentro en la ciudad de Ibagué entre el rojo de la montaña y el Deportes Tolima, el bus que transportaba a los jugadores y el cuerpo técnico del equipo antioqueño hacia el hotel donde se hospedaban, fue atacado por delincuentes, causándole una herida en el rostro al jugador Vladimir Marín.

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En su cuenta oficial de twitter, @DIM_Oficial, el Deportivo Independiente Medellín se pronunció en contra de lo ocurrido: “Rechazamos los actos de violencia contra el bus que transportaba el equipo en la ciudad de Ibagué. Hacemos un llamado a La paz y tolerancia.”

Según el informe oficial por parte del cuerpo médico del club escarlata, el jugador se encuentra estable, tuvo cinco puntos de sutura en la frente y se recuperará sin problemas.

El encuentro que tuvo lugar en el estadio Manuel Murillo Toro y que terminó 2-1 a favor del Independiente Medellín, fue el encuentro de cierre de la tercera fecha de la Liga Águila.