El color llega para alegrar la vida de vecinos, transeúntes y visitantes del corredor del tranvía, por medio de Ayacucho te quiero mucho, una iniciativa del Metro de Medellín en convenio con la Fundación Orbis.

Desde hace una par de semanas comenzó la metamorfosis de color, que incluye  680 inmuebles –que en conjunto son 267  fachadas– ubicados entre la carrera 43 y la estación Oriente del tranvía.

La propuesta es que Ayacucho se parezca a Ayacucho. Ese ha sido el reto propuesto desde el Metro y al cual se suma la Fundación Orbis para hacerlo realidad. Por eso, se definieron cuatro paletas de color que reúnen los conceptos del ayer y del hoy del corredor.
Estos son:

  • Herencia del campo: colores de la naturaleza que generan espacios con vida, que honran nuestro pasado. Se adaptan a la personalidad de sus habitantes, y hacen sentir como en casa a los visitantes.  Hace referencia a los colores tierra, a lo natural, a lo verde y a los alimentos.

  • Eterna primavera: invita a despertar nuestros sentidos y conectarnos con todo lo que nos rodea. Los colores suaves y las combinaciones armoniosas crean espacios cálidos y de bienestar. Son colores clásicos, que quieren mostrar equilibrio, tranquilidad y sobriedad.

  • Camino de flores: colores intensos de la naturaleza que crean espacios vitales y vibrantes. La alegría del color llena de vida cada uno de los espacios urbanos, con el brillo que florece de nuestra tierra.  Infaltables los colores alegres y vivos que nos recuerdan que somos la ciudad de las flores, de los silleteros y la alegría.

  • Horizonte: la tecnología trae tonalidades que hacen referencia a materiales y texturas de ambientes modernos y limpios, proyectando progreso, crecimiento y optimismo. Se quiere mostrar una ciudad con desarrollo, moderna, con muchos avances en tecnología. ciudad con metro, metrocables y tranvía.

La idea es que cada grupo de tonalidades otorgue una personalidad mágica a las fachadas, al tiempo que se evoquen la memoria, las costumbres, las tradiciones, la alegría y el futuro de Medellín, a partir de Ayacucho.

Para lograr calidad, armonía y estética en la ejecución del proyecto, dos equipos, uno social y otro técnico, están visitando las viviendas y locales, conversando con los propietarios, construyendo acuerdos y asesorando la elección de color. También, hay un componente comunicacional que da soporte a la gestión total del proyecto y mantiene relación directa con la comunidad y la ciudadanía.

Esta intervención es concertada con los propietarios de los inmuebles, cada propietario elige una gama según su afinidad. El objetivo es reforzar ese empoderamiento existente en la comunidad de Ayacucho, para que se siga sintiendo orgullosa del lugar en el que habita y para que use, cuide y se beneficie de espacios estéticos que le sumarán a la nueva convivencia que se plantea con esta intervención jalonada a partir de la creación del nuevo tranvía de Ayacucho.

A la fecha, desde el componente social ya se han realizado conversaciones con algunas comunidades de la zona de influencia del proyecto, recorridos pedagógicos y temáticos con los guías del Tranvía, conversaciones con padres de familia de Instituciones educativas cercanas y 68 visitas domiciliarias a los beneficiarios del proyecto, para la selección de los colores para la fachada de sus vivienda o negocio.
El reto es tener la totalidad de inmuebles pintados al finalizar el mes de abril y con esto complementar la transformación urbana que desde hace varios años se viene gestando en Ayacucho.

En simultánea un colectivo de artistas pintará cerca de 3.000 metros cuadrados con obras de arte mural. Con ellas surgirán más razones que inspirarán a residentes y a turistas a decir: Ayacucho te quiero mucho.